
Cultura
Cultura y tradiciones marroquíes que conviene conocer
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Marruecos está hecho de capas: influencias amazigh (bereberes), árabes, andalusíes, africanas y francesas superpuestas. Entender unas cuantas de sus costumbres convierte un buen viaje en uno genuinamente cálido.
La hospitalidad es casi una obligación
Al invitado se le trata con una seriedad que sorprende a muchos visitantes. Que te inviten a pasar a tomar un té, o que te ofrezcan comida que no has pedido, no es una transacción: rechazarlo de plano puede interpretarse como un desaire. Si de verdad no puedes quedarte, declina con calidez y agradecimiento, no con prisas.
El ritual del té
El té con menta —té verde, hierbabuena fresca y bastante azúcar— se sirve desde lo alto para airearlo y crear espuma. Se sirve tres veces, y hay un dicho antiguo según el cual el primer vaso es suave como la vida, el segundo fuerte como el amor y el tercero amargo como la muerte. Aceptar al menos un vaso es lo correcto.
El idioma
La dariya (árabe marroquí) es la lengua del día a día, y el amazigh se habla mucho en la montaña y en el sur. El francés es habitual en los negocios y en las ciudades, y el español en el norte. El inglés se extiende cada vez más en el turismo. Un saludo en dariya siempre cae bien.
Vestimenta y mezquitas
Se agradece una forma de vestir discreta, sobre todo fuera de las ciudades. Los no musulmanes no pueden entrar en la mayoría de las mezquitas en activo de Marruecos; la excepción notable es la mezquita Hassan II de Casablanca, que admite visitas guiadas. Las medersas (antiguas escuelas coránicas) como la Bou Inania de Fez están abiertas a todo el mundo y son arquitectónicamente espectaculares.
El Ramadán
Durante el Ramadán, la mayoría de los marroquíes ayuna desde el amanecer hasta la puesta de sol. El turismo sigue funcionando y los restaurantes de las zonas turísticas abren, pero comer, beber o fumar abiertamente en la calle durante el día está mal visto. A cambio puedes vivir el iftar, la ruptura del ayuno, que es una de las comidas más animadas del año.
Pequeñas cortesías que importan
- Usa la mano derecha para comer y para dar o recibir cosas.
- Pide permiso antes de fotografiar a alguien, especialmente a mujeres y a vendedores.
- Descálzate al entrar en una casa o en un salón con alfombras.
- Saluda al comerciante antes de preguntar un precio: el saludo va primero.
- Las muestras de afecto en público conviene mantenerlas discretas.





